viernes, 23 de enero de 2015

Si fuera un recién licenciado (6/9): El contrato psicológico

Después de las entrevistas de trabajo, puede que te digan rápidamente si has sido seleccionado o no. Si pasa el tiempo y no te han dado una respuesta, no dudes en interesarte por la marcha del proceso. Puedes enviar un correo de agradecimiento, o llamar para preguntar si tienen un tiempo estimado de respuesta.
Si te comunican que no has sido elegido porque no encajas en el perfil, es bueno agradecer la oportunidad de haberles conocido, y aprovechar para mantener las puertas abiertas por si surgiesen otros procesos en el futuro. En muchas ocasiones, un candidato que ha sido rechazado en un proceso termina siendo contratado en otra vacante de la misma empresa. 
Si tienes la oportunidad, pide "feedback" o cualquier comentario constructivo que te pueda ayudar a entender si alguna característica no encajaba en el puesto o cualquier información que te pueda dar pistas sobre cómo mejorar de cara a los siguientes procesos de selección.
Si te comunican que eres el candidato elegido, te harán llegar una oferta. Este es el momento de negociar tus condiciones en la medida de lo posible.
EL CONTRATO PSICOLÓGICO
Antes de firmar el contrato, es importante aclarar las expectativas y definir correctamente lo que tradicionalmente se llama el “Contrato Psicológico”, es decir, el conjunto de compromisos que esperas de la empresa y viceversa. A lo largo de todo el proceso de selección habrás hablado con varias personas y habrás identificado ciertas características clave que hacen ese puesto atractivo para ti (quién es tu jefe, cuáles son tus principales responsabilidades, etc.). Es importante que antes de aceptar la oferta hagas una recapitulación de estos elementos para estar seguro de que las dos partes estáis entendiendo lo mismo. 
Una vez que hayamos entrado a trabajar en la compañía, cualquier modificación de esos elementos clave será interpretado como una ruptura del "contrato psicológico" y causará problemas que se podrían haber evitado con una sana conversación en el momento de la incorporación.


NEGOCIAR TU SALARIO


A la hora de negociar tus condiciones y el "contrato psicológico" con la empresa, el tema salarial es siempre un tema importante. Tu objetivo suele ser entrar con el salario más alto posible, aunque es difícil entrar en una discusión sobre las cuantías cuando no tienes información sobre el nivel de retribución que se paga en la empresa. Si mencionas una cifra o expectativa, puede que se quedé por debajo o por encima de lo que realmente te pensaban pagar, con el riesgo que esto conlleva. A falta de un dato mejor, siempre puedes comentar que te gustaría entrar con un salario similar al de tus futuros compañeros de trabajo.

Las empresas suelen tener unas "bandas salariales"  que definen la retribución mínima y máxima para profesionales con similar responsabilidad y contribución. Si entras por encima de la "banda salarial" que te corresponde, en el futuro tus incrementos salariales se pueden ver  limitados porque "ya estás alto". Si entras por debajo de la "banda salarial" para tu categoría, te puede causar malestar enterarte que otros compañeros con trabajo similar cobran más que tú. Normalmente las empresas te hacen una oferta para tratar de colocarte dentro de la "banda salarial" que te corresponda por tu puesto o categoría profesional.
PREGUNTAS INTERESANTES ANTES DE ACEPTAR LA OFERTA

Además, es el momento oportuno para hacer todo tipo de preguntas, como, por ejemplo:
¿Qué posibilidades de formación ofrece la empresa? Es interesante saber si ofrecen cursos, ayudas al estudio, etc.
¿Qué beneficios tienen los empleados? Aquí puedes descubrir beneficios interesantes para ti que te hayan pasado desapercibidos antes.
¿Cuál es la política salarial? ¿Existe un proceso de revisión salarial anual? ¿Existe retribución variable? ¿Cómo funciona? La mayoría de las empresas tienen definido un esquema de retribución variable o Bono que se paga periódicamente (normalmente anual) en función de los resultados de la compañía y/o de la evaluación de tu rendimiento. Si no entras al principio del periodo definido, conviene aclarar si te van a pagar la parte proporcional del tiempo que has estado en la empresa.
¿Cuál es tu puesto de trabajo y nivel profesional, y como encaja en el modelo de carrera de la empresa? ¿Hay un proceso de revisión de promociones establecido?
En general, es un momento idóneo para aclarar tus dudas y fijar el "contrato psicológico" con tu empresa.

Si fuera un recién licenciado (7/9): Formación continua

Una vez te hayas incorporado a la empresa, pregunta todo lo que no entiendas. En el inicio, preguntar mucho es muestra de interés. Observa el ambiente de trabajo, cómo son las relaciones entre colegas, y haz un esfuerzo por adaptarte. Como decía Darwin: "No sobrevive el más fuerte ni el más inteligente, sino el que se adapta mejor al entorno".

Periódicamente tendrás que ir evaluando si se están cumpliendo tus expectativas de formación y desarrollo profesional. La mayoría de las empresas tienen procesos de "valoración del desempeño" en los que se facilita la conversación con tu jefe para poder comentar cualquier aspecto que te pueda preocupar.

FORMACIÓN CONTINUA

En la actualidad es importante formarte continuamente para mejorar tus conocimientos y habilidades, y así poder progresar en tu trabajo o al menos mantener tu empleabilidad en un entorno laboral muy dinámico y competitivo.


La mayor parte de tu formación será lo que los anglosajones llaman "on the job training", es decir, aprender de tu jefe y de tus compañeros de trabajo. Sin duda, es una de las fuentes de aprendizaje más importante.


Sin embargo, también existe la posibilidad de hacer cursos, seminarios y otro tipo de formación que complemente tu experiencia laboral. Mi recomendación es mantener el contacto con la universidad en la que hayas estudiado, ya que es siempre fuente de conocimientos y proyectos interesantes. Puedes animarte a escribir de vez en cuando sobre tu especialidad, y por qué no, puedes escribir un blog.

CUANDO HACER UN MBA


Cualquier momento es bueno para aprender y hacer un Master o Curso de especialización. Hay veces que haces estudias para iniciarte en una materia que te interesa, y otras veces lo que quieres es profundizar en una materia de la que ya eres experto. 

El caso de los MBAs (Master in Business Administrationes diferente. Estos cursos te dan una visión general de la empresa desde todos los departamentos. Se puede hacer en cualquier momento, pero si tienes algunos años de experiencia lo aprovechas más ya que captas muchos matices que sin experiencia es difícil entender en toda su dimensión. Lógicamente aprenderás más en unas clases que otras dependiendo de tus propios estudios y experiencia laboral, pero siempre es interesante aprender del profesor y de los compañeros discutiendo los distintos "casos" prácticos que se estudian en clase. El "método del caso", que se originó en la Universidad de Harvard, es aplicado en la mayoría de escuelas de negocio y hace las clases muy interactivas y amenas.

Hay programas de formación adaptados a todas las etapas profesionales. Si ya has hecho un MBA y estás en un puesto directivo o incluso de Alta Dirección, te pueden interesar los Programas de Perfeccionamiento Directivo (PDD-Programas de Desarrollo Directivo o PDG-Programas de Dirección General) que están diseñados para profesionales con experiencia de dirección.

Dada la importancia de la formación en la actualidad, existen muchos programas e instituciones que ofrecen todo tipo de formación. Es importante elegir centros de la máxima calidad y que se adapten a tus necesidades. Si estás trabajando, y no tienes tiempo para acudir a clase, hay cada vez más posibilidades de estudiar "online" y formarte a través de la web.

Se puede escribir mucho sobre este tema pero lo que yo tendría en cuenta como recién licenciado es la importancia de seguir formándote, aprovechar las oportunidades y buscar permanentemente alternativas para seguir aumentando tus habilidades y conocimientos, que actualmente son la clave de nuestra empleabilidad.