viernes, 16 de mayo de 2014

Si yo fuera un Expatriado (8/10): Durante la Expatriación

En anteriores entradas hemos comentado la importancia de obtener el visado apropiado, las cuestiones prácticas relacionadas con la mudanza, la firma de la carta de Expatriación, los visados, la fiscalidad y otras cuestiones previas.
Una vez realizado el desplazamiento a nuestra ciudad de destino, hay algunas cuestiones que nos pueden ayudar en nuestro proceso de adaptación para que sea lo más rápida posible tanto profesional como familiarmente:
  • Familia:  Nada ayuda más al Expatriado que su familia se adapte rápidamente para que pueda centrarse con normalidad en las cuestiones relativas al trabajo. En este sentido, las empresas hacen muy bien en cuidar todos los aspectos que puedan facilitar el aterrizaje. Sin embargo, es fundamental que durante al menos las primeras semanas el Expatriado le dedique tiempo a su familia, a realizar actividades con ellos el fin de semana y a pasar los primeros momentos juntos. Pide a tu responsable o contactos en el país de destino que te presenten a los otros expatriados, ya que en muchas ocasiones, son los que más te pueden ayudar con su propia experiencia.
  • Idioma: Dependiendo del idioma del país de destino, la semejanza con nuestro idioma materno, la facilidad que tengamos para aprender otras lenguas, etc. el expatriado y su familia estarán más o menos proclives a iniciar el aprendizaje del idioma local. En general, mi recomendación es tratar de aprender el idioma. Desde luego, si el idioma dominante en el país de destino es familiar o ya tenemos nociones (pensemos por ejemplo en inglés, italiano, portugués o francés), merece mucho la pena hacer el esfuerzo de que toda la familia aprenda a manejarse con el objetivo de mejorar la integración. Por ejemplo, si vamos a Suecia, además de hablar el inglés, creo que merece la pena aprender el sueco, o nociones de sueco. Si el idioma resulta muy difícil, al menos es importante conocer las frases de cortesía más habituales. Pregunta en tu empresa si hay ayudas disponibles para ti y para la familia en este sentido. En cualquier caso, abre tu mente y mantén una actitud positiva hacia el nuevo idioma, cualquier inversión en aprenderlo se verá recompensado con creces por la mejor comunicación con tu nuevo entorno.
  • Cultura: Al igual que es recomendable aprender el idioma, es bueno aprender sobre la historia y cultura del país al que viajamos con el objetivo de facilitar la adaptación. Por ejemplo, pasar tiempo con la familia visitando los museos de la ciudad puede ser una buena actividad familiar durante las primeras semanas para pasar tiempo juntos entendiendo el nuevo entorno. 
  • Colegio: Es práctica habitual que no se traslade a los hijos hasta que finalicen el curso escolar para no interrumpir el curso académico. A veces, incluso es posible  retrasar el traslado de toda la familia hasta ese momento. En otros casos, la formación académica se ve interrumpida o las diferencias en el calendario escolar hacen imposible que coincida el final del curso en el país de origen con el comienzo en destino. En estos casos, se puede buscar apoyo externo. Hay organizaciones que pueden dar apoyo académico a distancia y ayudar a sortear este problema. Por ejemplo, Teachteam, un Centro Educativo a distancia especializado en  alumnos que estudian fuera de España, y que ofrece  formación durante la estancia del alumno en el extranjero, incluyendo tutoría, orientación y asesoramiento personalizado constante.  
  • Trabajo: Puede que en la oficina no todo el mundo te preste la atención que necesitas en el momento de tu llegada. Normalmente, las diferencias culturales se unen al hecho de que tus nuevos compañeros no son conscientes de hasta qué punto necesitas ayuda para adaptarte. Hay empresas que tienen programas de asignación de mentores o formación establecidos para estas ocasiones. En cualquier caso, no dudes en hacer preguntas o pedir ayuda cuando lo necesites.

Una vez superada la etapa inicial de adaptación al país de destino, entraremos en un periodo de crucero hasta que falten aproximadamente 6 meses para terminar la expatriación.

Las empresas se suelen hacer cargo de algún viaje de retorno anual al país de origen durante la Expatriación para ayudarte a mantener los lazos familiares y afectivos durante el tiempo que dura la asignación.

Es importante mantener el contacto con nuestros compañeros en el país de origen durante la Expatriación. Hay empresas que tienen programas formales de seguimiento desde el país de origen cuyo principal objetivo es mantener la cercanía y contacto con su matriz.

En la próxima entrada comentaré los aspectos a tener en cuenta a medida que se acerca el final del periodo pactado de asignación.

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