viernes, 10 de enero de 2014

Si yo fuera un #Expatriado (4/10): Antes de firmar la Carta de #Expatriación

El reto de expatriar se enfrenta a cuestiones de tipo laboral y económico que hay que estudiar en detalle y que varían mucho dependiendo de cada país. La firma de la Carta de Expatriación representa el momento formal de aceptación del traslado al que hay que darle la importancia que se merece.

En primer lugar, hay que tener claro qué tipo de asignación nos están ofreciendo. La figura más habitual sigue siendo el Expatriado, es decir:
  • un traslado temporal con compromiso de retorno
  • que mantiene las condiciones económicas del país de origen
  • adicionalmente ofrece ciertas compensaciones y ayudas temporales al empleado y a su familia durante el tiempo que dure la asignación.
Sin embargo, cada vez es más frecuente que sean los propios trabajadores quienes muestren interés en desplazarse al extranjero en búsqueda de crecimiento profesional o la oportunidad de tener una experiencia en el extranjero. En este contexto está cobrando fuerza el proceso de Localización, que se caracteriza por:
  • un traslado permanente, que suele significar la baja o excedencia en el país de origen
  • con condiciones económicas y laborales similares a las que tendría un empleado local del país de destino (de ahí el nombre de "Localización"). 
  • en algunos casos, las empresas ofrecen algunas ayudas al traslado con una duración limitada en el tiempo con el objetivo de incentivar este tipo de movimientos. 
Todos estos temas deben quedar claros y debidamente formalizados en el Acuerdo de Expatriación. Normalmente, la empresa te habrá facilitado toda la información para estar en disposición de firmar la carta:
 
·      Explicación del proyecto, puesto de trabajo y condiciones de expatriación.
·      Entrega del Manual del Expatriado
·      Acuerdo de Expatriación
Antes de firmar la carta debes tener claro los aspectos más importantes sobre tu asignación:
  • Duración: fecha de inicio, fecha de fin, posibilidad de extensión (y en su caso si hay un nº de años máximo). Es normal que exista una cláusula que condicione la efectividad de la asignación a la obtención del visado en cumplimiento de la legislación del país de destino. 
  • Lugar de traslado: no sólo el país sino la ciudad a la que vas destinado.
  • Seguridad Social: es importante saber si el país de destino tiene convenio con el de origen, y dónde se  van a realizar las cotizaciones durante la expatriación. En el caso de que fuese posible mantener las cotizaciones en el país de origen, cuál es el periodo máximo para mantenerlas.
  • Alquiler de vivienda: en este punto te informarán sobre si hay restricciones de zonas por motivos de seguridad. En la práctica, hay empresas que ponen a tu disposición una consultora que te ayuda a buscar la vivienda y a negociar el contrato de alquiler. No olvides aclarar quién corre con los gastos de la casa, gastos de comunidad, luz, basuras, impuestos sobre bienes inmuebles, agua, gas, etc. 
  • Colegios: muchos expatriados buscan primero el colegio y luego una vivienda que esté cerca. Un buen colegio suele ser un indicador de buenas zonas para vivir. De forma análoga al alquiler de vivienda, clarifica si los gastos de transporte escolar, uniforme, libros y comedor escolar están incluidos en la ayuda. 
  • Seguro médico: Es importante que sepas en todo momento qué seguro te cubre y en qué condiciones. Antes de viajar, infórmate sobre la conveniencia de vacunarse de acuerdo con las recomendaciones según el país de destino. 
  • Mudanza: El traslado de muebles y otros enseres puede merecer la pena o no dependiendo de diversos factores (distancia, duración de la asignación, unidad familiar desplazada, etc.) En algunas ocasiones la empresa permite sustituir la mudanza por unos gastos de instalación que permiten adquirir los muebles básicos en destino y evitar las molestias y riesgos que cualquier mudanza conlleva. Asegúrate de que el servicio de mudanza incluye un seguro en caso de pérdida o desperfectos.
  • Visados y Fiscalidad: estos temas son ciertamente complicados y creo que se merecen un capítulo aparte. Comenzaré en la próxima entrada  hablando sobre los aspectos migratorios, y posteriormente de la fiscalidad y los conceptos básicos como la residencia fiscal, la ecualización fiscal, etc.

En definitiva, la Carta de asignación no cubre, ni debe cubrir, todos los temas relacionados con tu asignación, pero sí es importante tener claro los aspectos más relevantes de tu expatriación antes de firmar.

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